En mí vida ha renacido el deseo de querer y amar, pensé que ya había muerto en cierto grado. Pero con él me llega la frustración de no ser correspondido, y el deber de callarlo dentro de mi soledad, en el destino que recorren las ganas de estar a tu lado.
Tocar tu piel, sentir tu aroma que me gusta. Suspirar tu aliento que da sed a mi paladar, que hermosa eres. Eres un diamante en bruto puro y natural. En realidad el que te tiene no sabe lo que en ti existe, no hay capacidad quizás para asimilarlo.
Pero tu piel es tan suave. La quisiera sentir, tus manos fragancia absoluta de caprichos otoñales, dulce y tierna. Tu mirada, en ella pierdo mí concentración, me impactas. Se que sabes que es a ti a quien te escribo. Ni siguiera lo que expreso tiene sentido común, es más bien un desahogo...
Pocas horas contigo me ha hecho sentirme bien, se que mí silencio te aburre, es que no puedo ni siguiera asimilar tu compañía, en realidad esto me preocupa... enamorarme de ti quizás sea absurdo, pero en el fondo una gratitud que desea mí ser...
Emmanuel Roberto Torres.-
3 comentarios:
Este poema tiene muchas curvas fuertes y hay que saber doblarlas para entender el poema, no como yo que seguí de largo.
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